1ra SecciónDestacadasPolítica

Moreno continúa potenciando cada vez más la agricultura familiar

Hace 30 años que en Argentina viene cayendo la cantidad de productoras y productores del sector agropecuario, haciendo que la tierra y la producción esté cada vez en menos manos. En Moreno, desde el inicio de la gestión de Mariel Fernández, se impulsa la agricultura familiar y, tanto el sector florícola como el hortícola, vienen creciendo.

El administrador general del Instituto Municipal De Desarrollo Económico Local (IMDEL), Santiago Burrone, contó cuál es el trabajo que viene realizando el Municipio a través del IMDEL para acompañar a las y los productores del sector: “Acompañamos toda la cadena de producción, el acceso a la tierra, la propia producción primaria, el agregado de valor para que pueda tener mayor rentabilidad la unidad productiva, y por último, la comercialización”. 

A nivel nacional y regional, cuando penetra el agronegocio, se da un proceso de concentración de la tierra, y Argentina no es la excepción. “El censo nacional agropecuario de 1988 arrojaba 378 mil productores y productoras en Argentina y, hoy en día, hay cerca de 200 mil, por lo que se observa una caída casi a la mitad”, informó Burrone. Esto no quiere decir que hay menos tierra en producción o menos producción, sino que la tierra está cada vez en menos manos y la producción también. De esta forma, “la renta agropecuaria se la llevan unas pocas empresas, mientras que muchos productores tuvieron que dejar la actividad”.  

En Moreno, la tendencia es inversa desde diciembre del 2019, cuando comenzó a potenciarse el sector florícola y hortícola. “Tenemos 128 productores y productoras en floricultura, una cantidad significativa que nos hace la capital provincial, mientras que en horticultura tenemos un poco más de 60 donde influyó la política de parques agrarios, que impactó y aumentó la cantidad de productores productoras del distrito, y también en producción”, detalló Burrone. Si bien son dos cosas que van de la mano, no son proporcionales, porque se puede aumentar la cantidad de tierra en producción, pero no necesariamente la cantidad de productores y productoras. Sin embargo, “acá se dieron las dos cosas porque la política está pensada para fortalecer a los productores y productoras de la agricultura familiar”.   

Una de las características de la producción florícola y hortícola es que no se necesita mucha cantidad de tierra, pero sí más insumos y mano de obra en menos superficie. Por lo tanto, hay varios caminos para poder fortalecer esta producción intensiva. “Para nosotros la mano de obra es lo fundamental, porque buscamos crear trabajo, y eso es un motor para impulsar el desarrollo local, que es lo que proponemos desde el IMDEL”, enfatizó Burrone.  

“Por un lado, el acceso a la tierra permite que vengan productores de otros distritos o que acá trabajan bajo patrón, para que puedan producir por cuenta propia. Eso es fundamentalmente la política de Parques Agrarios Agroecológicos y también la articulación con el IDUAR, desde donde se buscan tierras que estén en vacancia para hacer producción hortícola o incluso algún vivero”, relató Santiago respecto de la generación de empleo local y búsqueda de tierras para poder a producir.  

Las líneas de financiamiento son diversas y la articulación puede variar, por ejemplo, por la llegada de Javier Milei a la presidencia de la Nación con su política de desfinanciamiento a cualquier proyecto de desarrollo. El administrador general del IMDEL contó que “hasta el 10 de diciembre veníamos articulando mucho con nación”, y prosiguió: “desde el IMDEL se formulaban proyectos que permitían bajar maquinaria y bienes de capital para los productores y productoras, y así logramos conseguir tractores, invernáculos y un montón de herramientas para los productores y productoras que se independizaban o empezaban a producir”.   

Hoy en día la articulación es con la Provincia de Buenos Aires, “para bajar equipamiento e insumos, es decir, cosas que se consumen en un ciclo productivo –semillas- por ejemplo«. También, con financiamiento propio, a través del Banco Social «otorgamos algunos créditos blandos para las y los productores puedan empezar la producción”, añadió Burrone.

Además del acceso a la tierra y el acceso a las herramientas y los insumos para empezar a producir, también trabajan sobre la organización buscando “facilitar un proceso socio-organizativo de los productores y productoras, ya sea facilitando la constitución de una cooperativa o una asociación civil o,  a veces, que se puedan organizar y articular los productores entre sí”.  

Desde el IMDEL acompañan en toda la cadena productiva y, por eso, “hay una cuarta pata que tiene que ver con facilitar la comercialización, como en la feria, los mercados y, hoy en día, articulando los 32 Almacenes de Barrio que son canales de comercialización para los productores”.  

En ese sentido, el funcionario concluyó: “Acompañamos toda la cadena de producción, desde el acceso a la tierra, la propia producción primaria, el agregado de valor para tener mayor rentabilidad por unidad productiva y, por último, la comercialización”.  

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *